Como la Meditación Protege al Cerebro Envejecido de la Declinación

 

Mindful

3 de agosto de 2017

Una serie de investigaciones recientes sugieren que la práctica regular de meditación puede aumentar la flexibilidad mental y el enfoque, ofreciendo una poderosa protección contra el deterioro cognitivo.

La mayoría de nosotros empezamos a perder nuestras llaves, olvidamos los nombres de las personas, o resolvemos los problemas matemáticos menos fácilmente a medida que nos acercamos a la edad madura. Esto se conoce a menudo como disminución cognitiva relacionada con la edad. Hace años, los científicos creían que esta disminución era inevitable, pero una investigación extraordinaria en las últimas dos décadas ha demostrado que el cerebro adulto cambia con experiencia y entrenamiento a lo largo de la vida, un fenómeno conocido como neuroplasticidad.

La neuroplasticidad no es un hecho. La investigación epidemiológica halla cómo la edad cerebral depende de una serie de factores incluyendo la dieta, el ejercicio físico, las opciones de estilo de vida y la educación. Cuanto más sano y activo sea el estilo de vida, más probable es que se mantenga el rendimiento cognitivo con el tiempo. Y la meditación puede ser un ingrediente clave para asegurar la salud del cerebro y mantener un buen desempeño mental. Esto es lo que la investigación reciente sugiere acerca de cómo la práctica de la meditación de atención plena (mindfulness) puede ayudar a mantener el cerebro envejecido, en forma y operativo.

Cómo la Meditación Estimula la Neuroplasticidad

Para mantener la agudeza mental, es importante mantener lo que los investigadores llaman su reserva neural en buen estado de funcionamiento. Esta “reserva” se refiere a la eficiencia, capacidad o flexibilidad mental del cerebro. Las evidencias emergentes sugieren que el entrenamiento mental consistente que ocurre en la meditación de atención plena  puede ayudar a mantener intacta esa “reserva”. Por ejemplo, una revisión de la evidencia relaciona la meditación regular con mejoras positivas en la función cerebral, como la atención aumentada, la conciencia, la memoria a corto plazo y una mayor eficiencia mental.

Los estudios muestran que la meditación diaria impacta tanto a los “estados” del cerebro como a las redes del “cerebro”. El entrenamiento del estado del cerebro implica la activación de redes a gran escala dentro del cerebro que afectan a una amplia gama de procesos emocionales y mentales. Un ejemplo inteligente de esto se puede encontrar en un estudio reciente publicado por un grupo de investigadores de la UCLA, quien informó que los meditadores experimentados tienen mayores concentraciones de tejido en las regiones cerebrales más agotadas por el envejecimiento, lo que sugiere que la práctica de meditación puede ayudar a minimizar la edad del cerebro y protegerlo contra el deterioro relacionado.

El entrenamiento de la red del cerebro, por otra parte, es más focal en cuanto mejora capacidades cognitivas específicas activando repetidamente una red asociada a una función, como prestar la atención. El entrenamiento del estado y de la red se cree que son  ingredientes importantes para mantener la agudeza del cerebro.

El Cerebro Envejecido, Ágil

La meditación puede proporcionar otro beneficio adicional: aumento de la flexibilidad mental. Para algunos, la edad puede venir con una rigidez de pensamientos, sentimientos y opiniones, y la incapacidad de fluir con los desafíos y los obstáculos que son parte de la marea de la vida. Que puede ser una fuente de estrés, y potencialmente incluso de enfermedad. Debido a que la mayoría de las prácticas de meditación enfatizan el desarrollo de una conciencia de pensamientos, sentimientos y sensaciones físicas sin crear una narrativa o juicio sobre la experiencia, la mediación de la atención plena puede ayudar a disminuir el apego de una persona a los resultados fijos, aumentar la flexibilidad mental y sumar a su reserva neural.

Aunque alentadora, es importante notar que esta investigación está en sus comienzos y los resultados son mixtos. Por ejemplo, una serie de estudios han informado que los meditadores más antiguos superan a los no meditadores de edad similar, o funcionan de modo comparable con los participantes más jóvenes en una serie de tareas de atención. Otros han mostrado poco o ningún cambio en la función cognitiva después de una intervención de atención plena para adultos mayores, o informan que las mejoras no se mantienen con el tiempo.

Lo que sí sabemos es que el compromiso a largo plazo en la meditación de atención plena puede mejorar el rendimiento cognitivo en los adultos mayores, y que con la práctica persistente, estos beneficios pueden ser sostenidos. Es una gran noticia para los millones de adultos mayores que trabajan para combatir los efectos negativos del envejecimiento en el cerebro.-

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